«Alebrije» fue la prueba de que Alejandro Marcovich funcionaba aún sin Caifanes

Rafael Cornejo // DISCOS DEMENTE

El rock en Latinoamérica se actualiza constantemente; aproximadamente cada diez años sale una nueva generación de bandas, de las cuales solo unas pocas se quedan para liderar la nueva escena musical, y son aún menos aquellas que logran trascender.

El fin que dio inicio…

En los años 90, Caifanes, una de las bandas de rock más importantes en México, vería su final tras cuatro discos y casi una década de carrera, pues las diferencias entre los integrantes habían escalado al punto de que algunos ya ni siquiera se dirigían la palabra, siendo Alejandro Marcovich, guitarrista, y Saúl Hernández, cantante, los principales integrantes en hacer obvio este problema.

Aunque regresaron a los escenarios para el festival Vive Latino en el año 2011, el daño había dejado una cicatriz profunda en algunos de ellos, lo que hizo que solo dos años después el bajista Sabo Romo y el mismo Marcovich abandonaran el proyecto nuevamente.

Su proyecto como solita

Sin embargo, este último, durante el tiempo de su primera separación, había trabajado en su propio proyecto como solista, lanzando “Nocturnal” en 2003 y posteriormente “Alebrije” en 2014.

Este último álbum significó bastante para la carrera del guitarrista argentino, pues fue un álbum de larga duración que mezcló diferentes géneros musicales, siendo un paralelismo con la criatura que le da nombre al proyecto: una mezcla entre las partes de diferentes animales para crear uno nuevo.

Dentro de las once canciones que contiene el disco, la guitarra siempre se mantiene como el eje central, ya que a partir de esta es que el resto del tema se desenvuelve. Algunos de los géneros que incluye son: cumbia, cha cha chá, jazz, punk y bolero.

A nivel de composición resultó un reto para Marcovich, pues el rock había sido el estilo musical que había desarrollado durante toda su carrera, por lo que debía encontrar el sonido perfecto para cada canción sin que sus acordes y figuras se sintieran sobrados o metidos a la fuerza.

Portada del álbum ‘Alebrije’ de Alejandro Marcovich. Foto: Spotify

Además de que el álbum, al estar conformado de diferentes géneros musicales, hacía aún más compleja su composición, pues el exguitarrista de Caifanes nunca había tocado de forma constante canciones fuera del rock.

Dentro de las colaboraciones se contó con Emmanuel “Meme” del Real, tecladista de Café Tacvba, Jessy Bulbo y Manuel “El Loco” Valdés, para los temas “El Viaje”, “Nada que decir” y “El Elefante”, respectivamente.

Aunque cuando se lanzó, tuvo un recibimiento mixto a causa de la reciente salida de Alejandro, de Caifanes, también sirvió para consolidar aún mejor la base de fans que el guitarrista había conseguido desde sus inicios con “Las Insólitas”, pues es considerados por muchos como uno de los mejores guitarristas de Latinoamérica, creando riffs y figuras de guitarra tan distintivos como la introducción de las canciones “Afuera”, “Aquí no es así” y “La célula que explota”, consiguiendo lograr un sonido que mezcla lo clásico del rock, con toques de la cultura mexicana.

Actualmente, el disco se encuentra fuera de plataformas digitales, haciendo que las copias físicas que salieron a la venta en 2014 sean consideradas como una reliquia del rock en México.