Rafael Cornejo // Discos Demente
La oleada del indie rock a principios de los años 2000 trajo consigo bandas muy interesantes; unas tardaron más tiempo en despegar que otras, pero todas ofrecían un concepto muy original en sus proyectos.
En Guadalajara, Jalisco, se formó Porter, una banda de rock experimental con una propuesta que rápidamente generó interés en toda la escena musical en el año 2004.
Con su primer EP (Extended Play) “Donde los Ponys Pastan” rápidamente crecieron su popularidad, al punto de que antes de sacar un segundo álbum, ya habían logrado conseguir importantes presentaciones como en el Vive Latino, y abriendo a bandas internacionales como The Strokes, amasando también una base de fans muy sólida, que exigió cada vez más de la banda.
El lanzamiento de «Atemahawke»
Es así como cuatro años después, en 2007, el primer material de larga duración de los tapatíos, “Atemahawke”, salió a la luz:

El nombre del álbum hace referencia a cómo sonaría en inglés el municipio real donde fue grabado: Atemajac de Brizuela, siendo más como un juego de palabras que un título profundo o explícito de lo que contendría el disco.
Este fue grabado en Tercer Piso Estudio, y estuvo producido por Alejandro “Orko” Pérez, quien también tenía el rol de manager en la banda.
“Atemahawke” sirvió para reforzar el estilo experimental, conceptual y hasta psicodélico que tenía la banda, siendo un proyecto mucho más ambicioso en el aspecto artístico.
Juan Son, quien en ese entonces era vocalista y compositor de Porter, además de escribir las letras de las canciones, creó algunos cuentos y fábulas que se incluyeron en la venta del disco, y además fueron una extensión de las mismas canciones. Los cuentos son: Figo, Grettel, Chiclo, Morgan, Vaquero Galáctico, Flambi, Emiliano y Vega.
Aunque las canciones y los cuentos no crean una historia general, o llevan un orden lineal, el leerlos antes o después de escuchar las canciones hará que la experiencia y percepción de estas mejore aún más, pues mucho del porqué en la composición musical tiene que ver con el contexto de alguno de los cuentos.
Por decir un ejemplo: “El túnel”, primer tema del álbum, pareciera ser solo ruidos de gotas cayendo en algún charco de agua, acompañados de cantos y susurros parecidos a los de una sirena, que toman sentido después de leer “Morgan” y enterarnos de que es una chica mitad pulpo que vive aislada en un barco abandonado en una costa del Polo Norte.
Así, 19 años después de su estreno, “Atemahawke” sigue vigente con algunas de las canciones más exitosas de la banda, aun después de la salida de Juan Son, en 2013.
Host of a Ghost, Xoloitzcuintle Chicloso o Vaquero Galáctico son rolas que todo fan de Porter o de la primera década del rock dosmilero se debe saber.


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